Quiero llamar la atención sobre el texto Lágrimas en la ciencia que Francisco Blázquez ha escrito en la bitácora del Instituto Pedro de Valdivia. Vivimos en una época de profunda estulticia, alimentada aún más por los medios de comunicación. Hace tiempo que oigo hablar cada vez con más sarcasmo de la "responsabilidad social" de los medios de comunicación. No existe tal cosa. Los medios de comunicación están para vender y para manipular.

Francisco Blázquez analiza en su texto el programa Lágrimas en la lluvia de la cadena Intereconomía. El título del programa es absolutamente elocuente. Es para llorar y desde luego ninguna de nuestras lágrimas servirá de nada entre esta lluvia de estulticia. Este profesor disecciona lúcidamente el ataque tan burdo, demagogo y falto de rigor científico que un escritor, José Manuel de Prada, dos teólogos y un profesor de filosofía de la UCM, José Miguel Gambra, perpetraron con tanta autocomplacencia. Me pregunto porque no llevaron un biólogo o un genetista, en fin, un experto en el tema.

Recomiendo la lectura de ese artículo como ejercicio de desintoxicación anti-científica. Es penoso que a estas alturas, tras más de cien años de confirmación científica de la teoría de la evolución, todavía la pseudociencia campe por sus respetos.

Os dejos con las primeras líneas de su espléndido texto:

altCuestionar la evolución de los seres vivos en pleno siglo XXI nos devuelve a aquellos momentos de la historia en los que las respuestas sobre la Naturaleza se encontraban en La Biblia, en el brujo de la tribu o en los astrólogos del faraón. Nadie en su sano juicio y mínimamente formado en ciencias cuestiona hechos como la esfericidad de La Tierra, nuestro lugar en el sistema solar, el papel de los microorganismos en muchas enfermedades o la teoría de la gravitación. Pero, por diversas razones, la evolución es una cuestión bien distinta.

Hace varios días, animado por un colaborador de este blog, decidí ver el último programa de Lágrimas en la lluvia (Intereconomía) que en esta ocasión se ocupaba de la teoría de la evolución. Empezó con dos preguntas clave: «¿Se apoya esta hipótesis [la teoría de la evolución] en auténticas evidencias? ¿No creen que tras esta hipótesis científica [la teoría de la evolución] se oculta en realidad un postulado de filosofía materialista?»; y finalizó citando un texto de Darwin que ligaba darwinismo y eugenesia. Durante la hora y media que transcurrió entre esos dos momentos, el conductor del programa, el escritor Juan Manuel de Prada, dos sacerdotes teólogos, José Antonio Sayés y Manuel Carreira (este último, además, físico), y el profesor de filosofía de la UCM, José Miguel Gambra (véanse algunas de sus credenciales: 1, 2, 3), expresaron dudas o se opusieron a aspectos concretos o globales de la teoría de la evolución, del darwinismo y del neodarwinismo.

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