altA finales de año me llego un correo del Director de la Escuela Universitaria de Informática (EUI). Llevaba adjunto un manual de calidad para la EUI. Me quedé estupefacto. Nada menos que un manual de calidad. Mi perplejidad era enorme. Estuve rascándome la cabeza durante varios minutos. Contemplé la posibilidad de que fuera una broma, una mofa de la peor ralea. Pero no podía ser así; a diferencia del anterior Director, el presente sí es una persona seria. Tras el susto inicial, decidí leer el cuerpo del mensaje. Nos informa el Director de que el proceso de implantación del Espacio Europeo de Educación Superior lleva acarreado el diseño de un plan de garantía de (la) calidad, el cual incluso hay que enviar a la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación), simpático organismo del que hablaré a fondo en otra ocasión.

Nunca he creído en este tipo de planes y, en particular, no creo que funcionen para la EUI. Demasiados intereses creados (¡ah!, esos lucrativos cursos del INEM), demasiados profesores acomodaticios (si las presentaciones amarillearan...), demasiadas camarillas (voto por fidelidad al grupo, no por argumentos), demasiada asignatura-cortijo, demasiado anquilosamiento intelectual, demasiada lucha de poder. Soy escéptico, pero a pesar de ello decidí leer el manual de calidad de la EUI.

Algunos párrafos suscitaron en mí una sonrisa de simpatía, dadas las buenas intenciones con que estaban redactados. Otros, ya me empezaban a enojar. Por último, había partes que eran sencillamente inaceptables para cualquier persona que conozca la situación en la EUI. Mi opinión es que cuando algo no funciona, y en la EUI es así, hay que empezar con humildad y fijándose objetivos realistas. Dar una falsa imagen de la EUI, aunque sea a nivel interno, no tiene sentido. Entiendo las buenas intenciones del redactor del informe, pero tengo que señalar que el autobombo es siempre innecesario y estéril.

El manual de calidad de la EUI es un documento de 40 páginas en que se detalla un plan de acción para aumentar la calidad, de modo global, en la EUI. La definición que aparece en la página 5 es la siguiente:

Un Sistema de Gestión de la Calidad es el conjunto de elementos interrelacionados de un Centro a través de los cuales se gestiona, de forma planificada, la calidad del mismo, en la búsqueda de la satisfacción de sus clientes y con un enfoque de mejora continua de los servicios que se les ofrecen (sic).

No entiendo porque sistema de gestión de calidad va en mayúscula. Según la gramática de la RAE, no debería ir en mayúscula, a menos, claro, que estemos considerando el plan de calidad de la EUI como un absoluto, como el plan de calidad por antonomasia. Entonces, sí.

En la definición se dice que un sistema de gestión de calidad es un elemento que "gestiona". Como definición, y dado que estamos en una escuela de informática,  es recursiva y se puede interpretar como un guiño al lector, pero en general es confusa por cuanto usa el definiendum en el definiens.

Unas páginas más adelante, en la sección 4, se habla de la política de calidad de la EUI. Se enumeran los principales elementos de que consta dicha política de calidad. En el punto 1 leemos que:

Esta política de calidad debe consolidar una cultura de calidad apoyándose en los principios de divulgación de la calidad en la Escuela. (sic)

Para mí, por las mismas razones que antes, esta frase es desconcertante y merece una redacción más clara. Aparece la palabra calidad demasiadas veces y de modo ambiguo: ¿quiere decir el redactor cultura de calidad o cultura de la calidad? La primera se referiría a un conjunto excelente de conocimientos que permite el juicio crítico, mientras que la segunda se refiere a un modo de hacer las cosas con un afán de excelencia.

Sigo leyendo y entramos en zona de perlas. En la página 21 se lee, textualmente, que:

La EUI es pionera en la impartición de enseñanzas de ingeniería técnica en informática y es un referente nacional tanto para empresas del sector como para otras entidades de enseñanza técnica de informática.

La EUI, como mucho, fue pionera porque sencillamente fue la primera escuela de informática, pero de ahí a dar el salto en el vacío de afirmar que "es un referente nacional", pues hay un cómico y alucinógeno trecho. La EUI actualmente no es referente de nada. Las encuestas demuestran año tras año que la proximidad geográfica es la principal razón que citan para venir a estudiar aquí. Algún despistado dice que viene porque había oído que la EUI era una buena escuela. Esa idea se le borra de la cabeza en cuanto lleva aquí un par de meses.

Es una vergüenza que a día de hoy, 11 de febrero, en la portada de la página web de la EUI (http://www.eui.upm.es/) aparezca el siguiente enlace:

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Cuando reinaba el anterior Director, en una Junta de Escuela, durante su típicos informes infinitos y cataplasmáticos le oí decir que "las titulaciones de la EUI eran las más valoradas del mundo". Surgiendo de mi más profundo sopor, protesté airadamente.

-Zato, eso es mentira somos una escuela bastante mediocre. Nos estamos quedando con alumnos, damos contenidos obsoletos. ¿Cómo tienes el valor de decir que impartimos las titulaciones más valoradas del mundo?

-¡Es cierto!

-¡No, no lo es!

-Sí, somos las titulaciones más valoradas por -aquí se levanta pesadamente de su silla y exagera la articulación de los labios- E-L M-U-N-D-O.

-¡Ah!, ¿te refieres al periódico -yo también articulo grotescamente- E-L M-U-N-D-O? Entonces, te ruego que me perdones; creí que te referías al planeta Tierra.

Y sin embargo, el enlace sigue ahí. Quien lo siga verá que no hay indicadores muy objetivos de la supuesta calidad de la EUI.

El documento continúa con la siguiente perla:

La Escuela Universitaria de Informática tiene una dilatada experiencia en el ámbito de la formación de profesionales cualificados como ingenieros técnicos de informática, y en este sentido es un centro de referencia para los estudiantes y empleadores en el ámbito nacional.

Hacer semejante proclama sin apoyarla en datos no es más que humo. En todos las clasificaciones internacionales que he consultado (por ejemplo, véase Times Higher Education), la primera universidad que sale ocupa el puesto 186 y no es la Universidad Politécnica de Madrid precisamente. No conozco estudios serios en que se muestre esa pretendida preferencia de los empleadores por nuestros titulados. En mis contactos con el mundo empresarial he comprobado que valoran mucho más la "flexibilidad de horario" (echar todas las horas que haga falta, sobre todo en la consultoría) que la universidad de procedencia. Es carpetovetónico escribir esa frase en un manual de calidad.

Seguimos. En el apartado de la calidad referida a la formación leemos que entre los retos inmediatos está:

Ofrecer títulos de grado y postgrado competitivos y un programa de formación continua acordes con las directrices de acreditación europea y de otras instancias reconocidas internacionalmente en el sector de las ingenierías.

Aquí poco más tengo que decir que no haya añadido en el artículo Los mismos perros con distintos collares. ¿Hace un cambio de plan de estudios mejor a un profesor mediocre? No, es obvio. ¿Se han corregido los graves defectos del plan anterior? Algunos, sí; otros, no; pero sobre todo, son las mismas personas. La asignatura de Algorítmica y otras similares siguen siendo espaguetti-code; asignaturas que debían darse en inglés se dan en castellano; sigue habiendo asignaturas "populares" (con la asistencia se aprueba); temarios pobres en contenido... En fin, podría seguir, pero el margen de este documento es muy pequeño para ponerlos todos.

En el mismo apartado tenemos que:

Se fomentará la incorporación de metodologías docentes y evaluadoras que permitan mejorar el rendimiento del sistema educativo de la Escuela, enmarcadas en las líneas directrices de la propia Universidad.

Un buen número de profesores rechaza esas nuevas metodologías porque suponen mucho trabajo; otro buen número sencillamente no cree en ellas (me incluyo); otro buen número las usa y comprueba en carne viva que fracasan. No olvidemos el hedonismo generalizado que adornan las almas de nuestros alumnos. Esfuerzo y constancia les producen graves urticarias.

Por último, hay loable referencia al humanismo:

Fomentar la formación integral de los alumnos, a través de actividades complementarias, en las que el deporte, la cultura y las artes desempeñan un papel imprescindible.

No nos engañemos: nuestros alumnos quieren estar lo menos posible en el Centro. Terminan sus clases y salen huyendo de la Escuela. Cierto es que la dirección del Centro ha cambiado y que hay cosas urgentes e importantes por hacer, por ejemplo salir del pantanal que Zato y adláteres dejó como herencia, pero todavía no he visto una programación cultural para la Escuela.

Más madera. En el apartado de investigación, como líneas generales, "se hace necesario":

  • Impulsar la investigación, fomentando la participación y presencia activa de profesores y alumnos en los Grupos de Investigación de la UPM, en proyectos de investigación y en programas de cooperación al desarrollo e intercambio nacionales e internacionales.
  • Difundir las actividades de investigación a través de congresos científicos y técnicos, así como en revistas especializadas, nacionales e internacionales.
  • Atraer a universidades nacionales e internacionales, organismos y empresas que deseen establecer acuerdos de cooperación educativa y/o desarrollar programas de I+D+i.

Lugares comunes, topicazos, más frases manidas, buenas intenciones. Aceptaría este párrafo si previamente se hubiese hecho un diagnóstico de la situación de la EUI. La mayor parte de los profesores, universitarios no nos olvidemos, no tiene la más mínima intención de hacerse doctor, incluso aunque en su contrato pone que tiene que hacer investigación. La mayoría se ha anquilosado, ha dejado de estudiar, no tienen áreas de interés, han dejado de seguir los nuevos avances del campo (si alguna vez lo hicieron). A cambio, muchos han exagerado hasta extremos francamente ridículos la importancia de la docencia para cubrir el tiempo no dedicado a investigar. Creo que el manual de calidad debería reflejar la situación previa, por mucho que sea dura de aceptar. Las frases de arriba suenan patéticas. Yo me fui de año sabático en el curso 2006/2007. Hubo intentos de que diese mi carga docente a la vuelta (¿?). No prosperaron, pero me impusieron la condición de que publicase tres artículos a mi vuelta en el plazo de tres años. ¿No se fiaban? ¿Me castigaban por irme? Sí, sin duda, con actitudes como ésta se fomenta la investigación, ¿a que sí? (por cierto, durante el año sabático saqué 8 artículos, aparte de darle un impulso fundamental a mi carrera como investigador).

En el apartado del PDI (personal docente e investigador), entre otras, se lee:

  • Potenciar la formación continua de su profesorado, aumentando el número de doctores. (Pero ¿cómo se va a motivar para que haga un doctorado a un profesor que solo quiere dar la asignaturita que se sabe ? Si algunos están esperando la jubilación apaciblemente.)
  • Aumentar el número de publicaciones en revistas de impacto, de participación en congresos nacionales e internacionales de gran nivel, etc. (Estoy de acuerdo: hay publicaciones en esta Escuela que se hacen en revistas que no están en el JCR o cuya calidad no está contrastada; se aplica especialmente a la innovación educativa.)
  • Aumentar el índice de participación en grupos de innovación educativa y en grupos de investigación, fomentando la creación de los mismos con profesores de la Escuela. (La innovación educativa se ha convertido en un tema de moda; que ello no impida que se haga con rigor, que hay publicaciones sonrojantes y no porque estén escritas en tinta roja...)
  • Potenciar y divulgar el desarrollo de buenas prácticas docentes. (¡Oh, sí! Buenas prácticas, por favor... Como, por ejemplo, dar las clases enteras y no un 20% menos del tiempo estipulado; prepararse las clases y no ser un mero lector de transparencias; dejar material en la web escrito correctamente en castellano y sin errores; acabar el temario; no aprobar solo con la asistencia, de vez en cuando conviene exigir algo al alumno; dar material no obsoleto; etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc.)
  • Aumentar el dominio de idiomas. (Por favor, es necesario, sobre todo para esos profesores que dicen dar clases en inglés, que el Rectorado les da dinero para preparar material en inglés, luego se rajan y lo dan todo en castellano)

En la página 26 empieza el apartado de valores. Son encomiables, pero los valores los ejercitan, les dan relevancia y brillo los miembros de esta Escuela; y ahí es donde dudo del éxito de la "misión". Veo a profesores cuyos intereses no tienen nada que ver con lo que se expone en el manual de calidad. ¿Cómo cambiar su actitud? Incluso peor, ¿cómo cambiar su fibra moral?

En la página 39 hay un listado de procedimientos. El número 18, el PR Atención Psicológica (PR-CL-2.1-005), lo voy a usar con frecuencia. Muchos días necesito atención psicológica cuando salgo de mi jornada en la EUI.

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