La redacción sobre el aprendizaje de principios de marzo hacía las siguientes preguntas:

¿Cómo es mi aprendizaje? ¿Qué significa el aprendizaje para mí? Si fui un vomitador, ¿qué estoy haciendo para salir de ello en el contexto de este curso? ¿Comprendo las consecuencias emocionales y morales del aprendizaje? ¿Prefiero un aprendizaje instrumental, centrado en procedimientos y cálculos, o un aprendizaje conceptual y centrado en valores, esto es, que me dé pensamiento crítico y sentido de la responsabilidad ¿Duele aprender?

He recibido redacciones muy lúcidas y elocuentes (otras, no tanto, trataban estos temas de manera superficial). De entre todas las recibidas destaco la de abajo por eso precisamente, por su lucidez, pero también por su sinceridad. Se reproduce aquí con el permiso de su autor y tras haber quitado las referencias personales. Le doy las gracias sinceramente.

 


REDACCIÓN:

Como ya argumenté en mi anterior redacción, podemos decir que  mi aprendizaje se encuentra saliendo de las urgencias del hospital, recuperándose poco a poco de las secuelas que deja el "vómito".

A la primera pregunta, "¿Cómo es mi aprendizaje?", debo decir que ahora mismo mi aprendizaje se encuentra en estado positivo, recuperando conceptos anteriormente olvidados como consecuencia de mi mala forma de entender mi derecho y deber de aprender.
En este momento, intento centrarme en hacer las cosas bien y a mi ritmo, sin prisa pero sin pausa, intentando dejar claros en mi cabeza todos los conceptos teóricos que debo entender para poder seguir aprendiendo y avanzado en la asignatura.

 
"¿Qué significa el aprendizaje para mí?". Para ser sincero no me había parado a reflexionar sobre el aprendizaje y su significado hasta que vi las trasparencias del vómito el primer día de clase. Ahora mismo el aprendizaje para mí es mi manera de entender la universidad. Anteriormente, tanto en la universidad como en el bachillerato y el resto de cursos centraba mis esfuerzos simplemente en aprobar un examen que me diese la oportunidad de ir aprobando cursos y seguir avanzando, lo cual ha generado que no sepa todo lo que debería saber. Sinceramente, considero que esto que me ha pasado a mí y a la gran mayoría de mis compañeros lo ha provocado la manera que tenemos de enfocar la educación en este país. Pero no vamos a eludir responsabilidades, también es culpa nuestra por permitir que nos conduzcan a eso, y como no estoy conforme con esta situación, ahora entiendo que el aprendizaje es un derecho que nadie está permitido a quitarnos, y que debemos defender con uñas y dientes, ya que es lo que en realidad nos valdrá de algo en el futuro, más allá de tener "x" carreras, "x" diplomas o "x" lo que sea. El papel se moja y se estropea, y las cosas hay que demostrarlas.

 
Pasamos a la siguiente pregunta, "Si fui un vomitador, ¿qué estoy haciendo para salir de ello en el contexto de este curso?".
Para empezar he de decirlo, sí, fui un vomitador. Partiendo de esa base, estoy cambiando varias cosas. Lo primero de todo, hablando de esta asignatura, le estoy dedicando mínimo media hora cada día a estudiar e intentar los ejercicios que se mandan. Sé que con esto no es suficiente, pero considero que es una buena forma de empezar a cambiar poco a poco. También es cierto que en cursos anteriores no puse apenas interés en esta asignatura, dado que tengo lagunas en conceptos importantes y me suponía demasiado esfuerzo intentar corregirlos. Ahora mismo me encuentro haciendo hincapié en las derivadas y las integrales, una de mis lagunas; así que considero que algo he avanzado.

 
Reflexionando sobre la siguiente pregunta, "¿Comprendo las consecuencias emocionales y morales del aprendizaje?", mi opinión es que sí las comprendo y las he comprendido siempre. Tengo claro que el aprendizaje es algo primordial, que marca tu forma de ser, que te permite conocer gente, que te permite relacionarte, que te da mil oportunidades más allá del mero hecho de aprender y que en consecuencia no sólo te sirve para aprobar. Todo esto siempre lo he tenido claro, y creo que es lo normal pensar así, pero también veo normal caer en la tentación en la que hemos caído muchos en cuanto al verdadero aprendizaje se refiere. Ahora toca asumir los errores del pasado, aprender de ellos, y corregirlos.

 
Mi opinión sobre la siguiente pregunta, "¿Prefiero un aprendizaje instrumental, centrado en procedimientos y cálculos, o un aprendizaje conceptual y centrado en valores, esto es, que me dé pensamiento crítico y sentido de la responsabilidad?", es que una cosa te debe llevar a la otra. Mi opinión no es que prefiera una cosa u otra, yo creo que primero debes de tener un aprendizaje conceptual, que te permita entender lo que te pregunten, y que te de las bases para resolverlo, entendiendo en cada momento lo que haces y por qué lo haces. Después, una vez hecho esto, creo que también es bueno trabajar los procedimientos y los cálculos, así como las diferentes maneras que se pueden utilizar para resolver un problema.

 Y por último, ya para terminar, "¿Duele aprender?". Mi respuesta es clara: no, no duele aprender, pero sí que requiere un gran esfuerzo. Espero seguir mejorando y seguir aprendiendo, corregir errores, y disfrutar aprendiendo análisis al igual que he disfrutado en otras asignaturas de la carrera.